Una relación de odio y amor, era la que tenían, el técnico ´perico´ Diego Martínez y el delantero español Raúl de Tomás, en apariencia, según lo que dejaban ver los hechos. El punto y final, vino cortesía de su antiguo club, el Rayo Vallecano donde militará hasta el 2027.

Raúl había llegado al conjunto catalán, RCD Espanyol por un poco más de 20 millones de euros y tras las disparidades, pero sin dejar de reconocer el talante del español, lo tasaron por 70 ´kilos´ que al final, nadie puso sobre la mesa. Sin un solo minuto disputado en este curso y con unas presuntas, molestias ficticias tampoco había estado entrenando de manera habitual, se terminó de acordar su traspaso con los Vallecanos, donde deberá esperar pacientemente, hasta enero para poder ser inscrito.

De manera tal, que sus aspiraciones de ser pillado para el Mundial Catar 2022, están pendiendo de un hilo. Situación que estuvo a nada de ser contraria puesto que, su fichaje, acordado en los minutos finales al cierre de la ventana de traspasos, no entró a tiempo en LaLiga. Posteriormente, ambas partes siguieron negociando, hasta llegar al recién acuerdo.

Siempre fue el mejor pagado

Fue así que, de Tomás logró salir del Espanyol luego de dos temporadas y media, 89 partidos oficiales y 45 goles. Su experiencia previa con ´franjirrojos´, había sido a lo largo de dos campañas, 2017/18 y 2018/19, con un total de 66 encuentros, 38 tantos y cuatro asistencias.

Un Raúl de Tomás que sentía que había cumplido los objetivos en el cuadro ´blanquiazul´, se dedicó a exigir lo que sentía le pertenecía y es que, según fuentes del equipo, explican que pedía más tiempo para sumarse al grupo, un trato diferencial, ser el mejor pagado. Sin embargo, extra oficialmente, se conoció que el delantero nunca terminó de trabajar al cien por cien en Marbella por lo que le extendieron la invitación a poner propuestas de otras entidades por su ficha, hasta que apareció el Rayo un poco tarde más no inoportuno.

Las ínfulas lo anularon

A pesar de que fue una operación que no tuvo nada que ver con el factor económico considerando que de un poco más de 20 millones a 8 millones, hay una gran diferencia que al final, salió mejor de lo esperado para los catalanes. Se ahorran la amortización y un sueldo de cuatro años que ascendería a 30 o 35 millones. Además, tenía la ficha más alta de la plantilla y eso le permitió respirar en cuanto a ´fair play´.

La imagen del delantero de 27 años, pasó de ser un ídolo, capaz de marcar una época memorable en el Espanyol a irse por la puerta de atrás, con el menor de los gestos de agradecimiento por parte de su antiguo plantel quien brevemente dio a conocer el traspaso, «El RCD Espanyol y el Rayo Vallecano han cerrado el traspaso del delantero Raúl de Tomás al equipo madrileño. De este modo, De Tomás deja de ser jugador blanquiazul», según lo emitido por un comunicado.