El Manchester City o cualquier otro conjunto deberá pagar más de 80 millones de euros por el defensor central, Josko Gvardiol, ya que tal cifra fue ofrecida por el elenco celeste, siendo rechazada inmediatamente por el RB Leipzig. Su juventud y proyección han hecho que el croata esté siendo considerado como una joya por diferentes equipos europeos, Chelsea y Barcelona también han mostrado interés sin realizar alguna propuesta formal a cambio del zaguero.

Urgidos por reforzar la zona defensiva, los «citizen» estaban buscando posibles reemplazos para Nathan Aké cuando parecía que el holandés se dirigía al Chelsea, pero el colapso de esa transferencia, efectivamente terminó con su interés de adquirir a cualquier central por lo que su objetivo es únicamente Gvardiol.

Por su parte, el diario ´Mail´ de Inglaterra afirmó que el Chelsea es el único club de la Premier League que persigue activamente a Gvardiol, ya que los otros relacionados con el futbolista de 20 años han abandonado la carrera debido a su alto precio.

Teniendo en cuenta que el City está priorizando el fichaje de laterales izquierdos, sería seguro descartar cualquier posible movimiento para un central en esta ventana. El club ya tiene a Ruben Dias, Aymeric Laporte, Aké y John Stones en sus filas, por lo que agregar un nuevo defensa central a la plantilla parecería totalmente innecesario.

La gran capacidad para recuperar la pelota sin falta, la salida clara desde el fondo con pases largos o en corto, la proyección cuando es necesario, y la firmeza y el respeto que impone su físico son algunas de las capacidades que caracterizan al croata y lo convierte en una pieza tan apetecible en el actual mercado de fichajes.

Intercambio por Werner  

El referido medio inglés, asomó como otra posibilidad para que Gvardiol abandone al conjunto alemán es un intercambio con el Chelsea por el delantero alemán, Timo Werner, quien militó antes de su llegada a Londres precisamente con el Leipzig. El bajo rendimiento que ha mostrado el delantero no tiene conformes a los dirigentes y cuerpo técnico por lo que les parece atractivo devolver al artillero a su antiguo equipo en canje por el defensor central. Es más, el ariete estaría dispuesto a rebajar considerablemente su salario para poder tomar el vuelo de regreso a la Bundesliga.

Bajo contrato asegurado hasta el 2026 con los «Toros» los coloca en una posición que no los obliga a traspasar a Gvariol en los próximos cuatro años cuando nuevamente deban negociar un nuevo pacto.

De cara al mundial de Catar el joven está llamado a ser de una de las principales sensaciones del torneo. En Rusia 2018, la zaga central de Croacia era inamovible: Domagoj Vida y Dejan Lovren. Los dos ya tienen 33 años y dejaron atrás el mejor momento de sus carreras. La renovación en la defensa croata tiene nombre y apellido: Joško Gvardiol, cuyo andar con la selección ´ajedrezada´ inició el de junio en un choque amistoso ante Bélgica y una semana después arrancó como titular frente a Inglaterra en la Eurocopa, adueñándose desde ese momento de la posición.