Un Betis que por poco se quedaba sin su capitán tras tener inscripciones pendientes ante el ente patronal, lo vio pisar fuerte en el Europa League cuando se convirtió en el goleador más veterano de la competición. Los Ludogorets salieron a la batalla, pero perdieron la guerra 3-2 en el Benito Villamarín a pesar de poner contra las cuerdas a los ´verdiblancos´.

La segunda jornada del grupo C de la Europa League, tuvo cualquier cantidad de añadidos para entretener a toda la afición y es que el choque entre Real Betis y Ludogorets tuvo progresión, penetración y hasta récord. El portuense también conocido como el ´viejito´ o el ´abuelo´, demostró que la edad es sólo un número luego del golazo al conjunto búlgaro, convirtiéndose así, en el goleador más veterano de la competición con 41 años y 56 días.

Abrió la cuenta Luiz Henrique con una definición de cabeza para tomar un rebote y que luego apareciera Joaquín, con una joya de anotación desde afuera del área, ambos asistidos por Juan Miranda.

Pero con 45 minutos en el marcador Kiril Despodov, comenzaba a descontar por ´las águilas´, de manera tal que sorprendió a Claudio Bravo al cobrar un tiro libre desde el borde izquierdo del área pues cuando todos esperaban un centro, remató y el efecto complicó al guardameta que intentó sacarla, pero ya la pelota había traspasado la línea de fondo.

Con las botas bien puestas

La respuesta no tardaría mucho en llegar para hacer respetar la casa, gracias a Sergio Canales al minuto 59 con un disparo lejano que tuvo una penosa respuesta por parte del arquero del cuadro búlgaro. Lo que trajo consigo, una procesión de cambios que al final no atinaron a lo que ya estaba destinado para los ´verdiblancos´, sin embargo, uno más logró incrustarse en la malla gracias a la asistencia de Cauly con un centro al área tras un saque de esquina que le llegó a Rick para irse de remate con la derecha desde fuera del área y al ras del césped, junto al palo izquierdo.

Logrando después de semejante actuación que los andaluces sean los únicos punteros del grupo, al sumar seis unidades, tres más que su rival de turno y la AS Roma de Mourinho.

Vaya que se hicieron daño

Por lo que el técnico chileno, Manuel Pellegrini, se dio un espaldarazo al tiempo que aplaudió a sus dirigidos, «ha sido tal y como lo esperaba, complicado frente a un equipo con buenos jugadores, el más grande de Bulgaria y acostumbrado a ganar (…) O hacíamos un partido intenso o costaría ganar. Nos pusimos en ventaja en dos ocasiones por 2-0 y 3-1, pero se acabaron metiendo en el partido a balón parado. Les felicito porque da gusto verles jugar».

Caso contrario por parte del director esloveno Ante Simundza, quien sentía que su conjunto merecía irse con los 3 puntos de la jornada, «no estamos contentos. Hemos competido, hemos jugado bien y metido dos goles, pero no hemos logrado el punto que hemos merecido en la última jugada, cuando hemos estado a punto de conseguir el 3-3. Tenemos tres puntos, los mismos que la Roma, así que nos podemos clasificar», reconociendo que todavía hay esperanzas de avanzar a octavos.