Un Alfred Schreuder desesperado por cubrir la vacante de Antony y un Ajax enredado con el papeleo, los hizo por poco dar marcha atrás sin retorno. Mientras que, en Madrid, tras haberse acordado todos los puntos sobre un traspaso, la ambición puso el freno a la operación.

El día de ayer miércoles Lucas Ocampos y Umar Sadiq, protagonizaron un nuevo episodio de sueños rotos en la actual ventana de traspasos ya que, por un lado, prefirieron cambiar el tipo de trámite antes de desembolsar de buenas a primeras y por el otro, exigían más dinero. Ocampos hasta se despidió del Sevilla y toda la afición con un, “recuerdo muy hermoso» para así partir rumbo a Ajax, pero estando en suelos ´neerlandeses´, tuvo que inclusive regresar con los ´nervionenses´ para esperar por una efectiva solución a tal barullo.

El internacional argentino, procedente del Olympique de Marsella en el 2019 quedó en el medio de lo que ya habían acordado los clubes previamente pero que al transcurrir las horas catalogaron de improcedente a falta de constancia y más aún por tal cantidad de dinero, “el consejo de administración encuentra irresponsable en este momento fichar por 20 millones de euros, con un contrato de varios años y un salario generoso, a un jugador de 28 años”, acción en la cual se vio la intervención de comisionados a pesar de la negociación de las instituciones.

Efecto dominó

La insistencia del técnico ‘ajacied’ Schreuder fue la piedra angular para que el acuerdo se produjera, puesto que el ex preparador del Brujas ve a Ocampos como el recambio perfecto de Antony, “en las próximas horas se aclarará si el Ajax aún puede cerrar la transferencia con menor coste económico o si cambiará al plan B y C (Leon Bailey y Justin Kluivert); o si Alfred Schreuder tendrá que conformarse con el equipo que tiene actualmente”, solución que llegó pasado el día. Y es que por el poco tiempo para bajar la santamaría del mercado, se desencadenó una cantidad de movimientos automáticos al despegue del extremo zurdo.

Adnan Januzaj ya estaba en Sevilla para unirse al conjunto ´blanquirrojos´ ocupando la ficha precisamente del argentino y Kasper Dolberg también ya había aterrizado para reforzar la delantera (por la ficha de Rony Lopes). De tal manera que, el extremo ex ´nervionense´ jugará en Ámsterdam en calidad de cedido por 4 millones de euros y con una opción de compra de 16 ‘kilos’ si cumple los objetivos pactados entre ambos planteles.

Por su parte, Sadiq, del Almería llegaría a San Sebastián el día de hoy tras la salida de Alexander Isak al Newcastle, sin embargo, desde hacía semanas, la directiva dejó saber que la operación tenía un coste que rondaba los 30 millones de euros. Aún así, se informó del pacto por menos, unos 20 ´kilos´ en acuerdo lateral.

Calma después de la tormenta

Su salida sería un hecho, inclusive hasta en rueda de prensa, su compañero, Samú Costa afirmó, «claro que me gustaría que tanto Sadiq como Ramazani se quedasen, son mis amigos. Sin embargo, si ellos creen que salir es lo mejor para su carrera, yo los voy a apoyar», garantizando que el trato ya estaba sellado.

Lo que nadie se esperaba es que el presidente ´rojiblanco´, Turki Al-Sheikh, habría frenado el acuerdo entre el nigeriano y los ´donostiarras´, según lo reseñado por ‘COPE’. Y es que, a pesar de haber recibido 70 millones de euros por Alexander Isak, la Real Sociedad, no estaba dispuesta a abonar ni un euro más, según lo acordado en Madrid en el transcurso del día de ayer.

Entre tanto revuelo, el jugador se quedó entrenado en el Power Horse Stadium a la espera de que se diera un veredicto a su permanecía o salida. Entrada la noche, se supo por parte del periodista especializado en fichajes, Fabrizio Romero, que se acordó un nuevo documento por 20 millones fijos y 6 más en variables, lo que llevaría al delantero a una nueva cita para su chequeo médico que diera luz verde finalmente a su incorporación con los ‘txuri-urdin’.