Un Lewandowski que ha sabido acaparar los titulares alrededor del mundo durante este mercado de verano, ya es oficialmente el ´9´ de Xavi Hernández gracias a Joan Laporta. El Hotel Conrad Fort Lauderdale Beach, fue el escenario destinado para hacer la ceremonia de presentación, en compañía del presidente del club ´azulgrana´.

La felicidad del polaco, Robert Lewandowski, lo delataba y es que durante semanas fue efusivo y tajante con su decisión de iniciar un nuevo capítulo con rumbo lejano del que hasta hace menos de una semana fuera su club por 8 cursos, el Bayern Múnich. Y como un hombre renovado, tras su fichaje expresó que tiene hambre de victorias para hacerse de cuantos títulos sean posibles, «quiero ser parte de este gran club con esa impresionante historia. Quiero hacer una nueva historia y ganar títulos (…) Mis retos como nuevo futbolista es ayudar al equipo y marcar todos los goles posibles. Estoy muy contento y es un club donde tienes que ser hambriento y yo lo soy «.

Calentando motores desde el banquillo

A pesar de que, para el primer amistoso contra el Inter de Miami, Lewandowski estuvo de espectador, ya está más que listo para ver acción, presuntamente, será en el clásico que se disputará el sábado en la ciudad de Las Vegas.

En este sentido Robert dio a conocer que, «los últimos días no han sido fáciles, pero estoy preparado para ser parte del equipo, de los entrenamientos y espero jugar los próximos partidos», de manera que podrá sumarse a una delantera temible con jugadores como Ansu Fati, Ousmane Dembélé y Raphinha, quienes el pasado martes se adueñaron de las redes en el DRV PNK Stadium.

Lejos de Miami, el director deportivo de los ´bávaros´, Hasan Salihamidzic, repudió la actitud del ahora ´culé´, «la comprensión hacia la actitud de Lewandowski es realmente 0,0. Como jugador, lo habría aclarado internamente y por mí mismo, y habría cumplido mi contrato», declaraciones ofrecidas en conformidad a la manera en el delantero polaco forzó su salida.

¿Imposible pedir más?

Muy contario a los arrebatos de su antiguo conjunto, Laporta expresó, «estamos recuperando el peso específico y poniendo al Barça en el mundo otra vez. Iremos haciendo un equipo cada vez más competitivo en la medida de nuestras posibilidades (…) Estamos muy contentos y agradecidos a Robert. Este hombre ha hecho un esfuerzo extraordinario, estamos muy orgullosos de que hayas querido venir a jugar con nosotros».

Escasos 20 minutos bastaron para mostrarle al mundo el poderío de un cuadro que según Julián Nagelsmann, “es el único club que no tiene dinero, pero luego compra todos los jugadores que quiere. No sé cómo lo hacen. Es un poco raro, un poco loco”, por lo que tienen una plantilla de armas tomar.

Fue así entonces, sin dorsal aún, que Lewandowski junto con Joan Laporta, estampó su firma para pactar el primero de 4 cursos con los catalanes y, por último, clausurar el acto posando con los niños de la Academia del Barça de Miami.